sábado, 30 de agosto de 2025

La Carta


Todas las mañanas llego a la oficina, me siento, enciendo la lámpara, abro el portafolios; y antes de comenzar la tarea diaria, escribo una línea en la larga carta donde, desde hace catorce años, explico minuciosamente las razones de mi suicidio. 


Luis Mateo Díez 


martes, 11 de junio de 2024

Literatura

 


El novelista, en mangas de camisa, metió en la máquina de escribir una hoja de papel, la numeró, y se dispuso a relatar un abordaje de piratas. No conocía el mar y sin embargo iba a pintar los mares del sur, turbulentos y misteriosos; no había tratado en su vida más que a empleados sin prestigio romántico y a vecinos pacíficos y oscuros, pero tenía que decir ahora cómo son los piratas; oía gorjear a los jilgueros de su mujer, y poblaba en esos instantes de albatros y grandes aves marinas los cielos sombríos y empavorecedores.

La lucha que sostenía con editores rapaces y con un público indiferente se le antojó el abordaje; la miseria que amenazaba su hogar, el mar bravío. Y al describir las olas en que se mecían cadáveres y mástiles rotos, el mísero escritor pensó en su vida sin triunfo, gobernada por fuerzas sordas y fatales, y a pesar de todo fascinante, mágica, sobrenatural.



JULIO TORRI



miércoles, 10 de abril de 2024

Asalto Al Poder





 — Aquí X253

— X253, aquí Alfa Roja. Me escuchas bien?

— Sí. 

— Perfecto. Habla lo más bajo que puedas. Que es mejor. 

— OK. 

— El asalto será dentro de diez minutos. Cuando oigas salir a la chica, te cuelas sin ser visto, y robas el manuscrito.

— Y si vuelve y me encuentra dentro? 

— Yo la entretendré. Tienes que intentar que no se note que has estado ahí. 

— No dejaré ni rastro. 

— Con él en nuestras manos tendremos todo el poder sobre ella...

— ¡Corto la comunicación! ¡Alguien está tirando del hilo!


— ¡Mamáaaaaa! He vuelto a pillar a los gemelos hablando por teléfono con los yogures. ¡Me quieren quitar mi diario! 



IRENE APARICI   



sábado, 23 de marzo de 2024

Llamada

 

El último hombre sobre la Tierra está sentado en el borde de su cama. Llaman a la puerta...





FREDRIC BROWN 

sábado, 9 de marzo de 2024

El Socio

 



Decidí vender mi alma al diablo. El alma es lo más valioso que tiene el hombre, de modo que esperaba hacer un negocio colosal. 
El diablo que se presentó a la cita me decepcionó. Las pezuñas de plástico, la cola arrancada y atada con una cuerda, el pellejo descolorido y como roído por las polillas, los cuernos pequeñitos, poco desarrollados. ¿Cuánto podía dar un desgraciado así por mi inapreciable alma? 

—¿Seguro que es usted el diablo? —pregunté. 
—Sí. ¿Porqué lo duda?
—Me esperaba al Príncipe de las Tinieblas y usted es, no sé, algo así como una chapuza. 
—A tal alma, tal diablo —contestó. —Vayamos al negocio. 



SLAWOMIR MROZEK

jueves, 7 de marzo de 2024

A Enredar Los Cuentos




— Érase una vez, una niña que se llamaba Caperucita Amarilla. 
— ¡No! ¡Roja!
— Ah, sí. Caperucita Roja. Su mamá la llamó y le dijo: "Escucha Caperucita Verde..." 
— ¡Que no! ¡Roja! 
— ¡Ah! Sí. Roja. "Ve a casa de la tía Diomira a llevarle esta piel de papa".
— No. "Ve a casa de la abuelita a llevarle este pastel".
— Bien. La niña se fue al bosque y se encontró una jirafa. 
— Qué lío. Se encontró al lobo. No una jirafa. 
— Y el lobo preguntó: "cuánto son seis por ocho?"
— Qué va. El lobo preguntó: "Adónde vas?" 
— Tienes razón. Y Caperucita Negra respondió... 
— ¡Era Caperucita Roja! ¡Roja! ¡Roja!
— Sí. Y respondió: "Voy al mercado a comprar salsa de tomate".
— ¡Qué va! "Voy a casa de la abuelita que está enferma, pero no recuerdo el camino".
— Exacto. Y el caballo dijo...
— Qué caballo? Era un lobo. 
— Seguro. Y dijo: "Toma el tranvía número setenta y cinco. Baja en la plaza de la catedral, tuerce a la derecha, y encontrarás tres peldaños y una moneda en el suelo. Deja los tres peldaños, recoge la moneda y cómprate un chicle".
— Tú no sabes contar cuentos, abuelo. Los enredas todos. Pero no importa. Me compras un chicle? 
— Bueno. Toma la moneda. 

Y el abuelo siguió leyendo el periódico. 




GIANNI RODARI